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continuación se presentarán algunas reformas al diccionario de la legua española en Venezuela, aprobados por la Asamblea Nacional en una sesión extraordinaria.

El diccionario ha sufrido un leve cambio, así como el que se dio el 15F a la constitución dónde sólo se le cambió “una palabra” a la misma.

Paz: Dícese del acto que llevan a cabo los policías metropolitanos, guardia nacional y afectos al gobierno cuando lanzan bombas a los estudiantes y manifestaciones pacíficas. También la encontramos cuando los estudiantes chocan su cabeza contra una bota militar.

Guerra: Incitación a la violencia por parte de los Estudiantes y manifestantes pacíficos. Este acto se lleva a cabo cuando gritan consignas a todo gañote o cuando aplauden y dicen: “Estudiantes”.

Imparcialidad: se refiere a la información que sólo se da del gobierno o sólo se da de la oposición. Dependiendo del bando entenderá la palabra.

Propiedad privada: Aquello que ahora es de todos, y a lo que le robaron la palabra “privada”.

Ministerios: están directamente relacionados con la chequera del gobierno, nadie sabe por qué.

Chavistas: grupo de personas totalmente conscientes de lo que hacen, incapaces de ser manipulados por su rabia o por algún “líder”. Amables y abiertos al diálogo.

Opositores: grupo de personas (al parecer todos millonarios) que viven en un país que ya no existe y que no entienden la nueva realidad. Al parecer sus consignas promueven la violencia aunque sólo griten: LIBERTAD. También véase en Chávez.

Sensación de inseguridad: dícese de aquello que tiene que ver con un malandro, su pistola y la sensación de que me robaron el BlackBerry.

RCTV: Niñito gafo al que le pegabas en el colegio y que un día se cansó y te golpeó. (Esta definición podrá ser interpretada por un grupo “imparcial” del gobierno como un “llamado al golpe”, “desobediencia civil”, “rebelión en la granja” o “pateada de mesa en un juego de dominó”).

Personalismo: Práctica inseparable del día a día de todo aquel que quiera ser “líder” de este país, bien sea chavista, opositor, ni-ni, manager de un equipo o conserje del edificio. Algo que nunca ocurre en Venezuela. Nosotros no creemos en ningún tipo de personalismo.

Gobierno: véase en Chávez

Estado: véase en Chávez

Instituciones: véase en Chávez

Mesa de unidad: Ente encargado de dividir al país, todavía no entienden bien cuál es su función. Se rumora (como cosa rara) que se decidirán por fumanchú quiénes van para primarias, quiénes van para consenso y quiénes no van ni para el baño.

Asamblea Nacional: Organismo totalmente imparcial (ver definición de “imparcialidad”. Dícese (también) de institución dónde quiere llegar la oposición para que el gobierno no apruebe leyes para el pueblo. En fin, Véase en Chávez.

Pueblo: Esta nueva definición tiene varias definiciones a su vez:

  1. Véase en Chávez
  2. Aplica para ser una masa inerte que va cegada a marchas, manifestaciones, paros, guarimbas, Miraflores, saqueos, y afines. (Siempre dirigidos por alguien de ambos bandos)
  3. Nombre que se “auto-da”  la gente cuando quiere que el gobierno les pare un poquito de atención.
  4. Se refiere a una población pequeña mejor conocida como “Provincia”.

Globovisión: Canal imparcial de todos los venezolanos.

VTV: Canal imparcial de todos los venezolanos.

Ni-ni: grupo (muy amplio) de personas que ni ven globovisión ni vtv. Se dice (según científicos de la nasa) que la oposición no los ha sabido leer aún, dicen lo mismo del chavismo.

Partidos políticos: también tiene varias definiones nuevas:

  1. Grupo de personas que se juntan de vez en cuando para soñar en ser presidentes.
  2. Grupo de autoayuda para los que creen que no estamos enrumbados hacia la dictadura.
  3. Grupo de personas que trabajan para Chávez, pues hacen lo que él dice todos los domingos.
  4. Gente que se viste toda del mismo color. Así como ignoran al resto de los colores, parece que ignoran una realidad.
  5. Grupito chiquito de personas que se están ganando el respeto de algunas personas de la oposición (tenemos que hacer algo).

Estudiantes: grupo de locos disociados a los que se les ocurrió un día pensar en que podían vivir en un país diferente. Su mayor arma: la razón, por esto deberán ser condenados. (Ya salió el decreto)

Chávez: dícese de un líder que gobierna el país de Venezuela. Se cree estado, siendo gobierno. Se cree asambleísta, sino sólo presidente. Tiene complejo de Dios pues cree que puede estar en todas las instituciones. A todos los anteriores los convirtió en “personalistas”, aunque no cree en el culto a la persona. Se refiere también a aquél que respeta a la oposición y a la discidencia, pues sólo quiere tener PAZ con ellos. También cree ser el que representa al “pueblo”, no sabemos en cuál de todas sus facetas, pero creemos que tiene que ver con todas.

Hombre amable y abierto al diálogo que quiere evitar la guerra propuesta por los estudiantes. Aunque globovisión es un canal imparcial, igual que vtv, pasará a ser pronto como el RCTV. Tomando en cuenta la descentralización de los ministerios, que hacen su tarea solos (cobran el cheque) Entiende que la sensación de inseguridad es sólo una manipulación mediática así como la propiedad privada.

Para entender esta última definición será necesario que entienda y digiera todo el diccionario anterior.

Venezuela: país en el que nací y en el que quiero ver crecer a mis hijos. Gran potencial de ser un país del primer mundo, con líderes nuevos que te dicen: la cosa se pone interesante. Lleno de jóvenes creativos que no se calan un diccionario como el anterior. Porque las cosas son como son… Nosotros somos el futuro que está presente.

Tas Ponchao

Presidente está pochao.. Creatividad de los jóvenes. Caricatura de Weil.

Aquí les dejo un par de videos.

Vale la pena, no importa que estén en inglés porque una imagen vale más que mil palabras.

Advertencia: Este post tiene alta carga de reflexión sobre mi vida este año.

Este año, como todos los años, ha sido de grandes aprendizajes. Sin embargo, hay ciertas cosas por las que recordaré grata y no tan gratamente este año. Muchos momentos vividos, no sólo a nivel personal sino también a nivel del país. Y es que creo que este año ha marcado la vida de muchos de nosotros.

Han sido 365 días del año llenos de reconciliación, con mis amigos, con el país, con mi tesis (que parece nunca terminar), pero sobretodo conmigo misma y mi forma de ver muchas cosas. Pero ahora sí, los dejo con la lista de las 5 cosas que definitivamente marcaron mi vida este año.

1.- Con los amigos todo se puede: Descubrir lugares como la Fundación Futuro Presente, saber que podemos mejorar nuestra capacidad operativa en momentos de crisis (tal como lo fue el 15F), formar más y mejores líderes para el día de mañana me han hecho darme cuenta que es posible tener un mundo mejor si cuentas con los amigos que te ayudarán a realizar ese sueño. Trabajos como los que hacemos en Venezuela 2.0, en lidera, en la fundación te dan energías y ganas para seguir luchando y cada vez con más fuerzas por quedarte a vivir en una Venezuela que es la que necesitamos. A todos ustedes: ¡GRACIAS!

2.- Necesitar es más que querer: Mi vida ha estado llena de muchos caprichos, siempre he creído que sé qué es lo que quiero, ignorando (obviamente) aquello que necesito. Siento que lo mismo le ha pasado a mi país. Hemos “Querido” un líderes de una manera, hemos querido un movimiento estudiantil que haga esto o aquello, hemos querido… Sin embargo, sin pocas las veces que nos detenemos a pensar realmente qué es lo que necesitamos. Este año he estado pensándolo, para el 2010 espero tener una propuesta y panorama más claro para poder decirles lo que necesitamos.

3.- Ahora viene el personal, Una canción: Yo no sé mañana, no sólo por lo que la canción representa en mi vida, por lo inteligente de la letra, por el cantante, por las veces que la he bailado. Sino porque cuando piensas mejor la canción, cuando dices: Yo no sé mañana, te imaginas que debes dar lo mejor de ti cada segundo (y esto suena a cliché) porque no sabremos dónde vamos a estar mañana. Nuevamente, Gracias a ti, a todos los que han estado ahí para demostrarme que como no sabemos dónde estaremos mañana es mejor disfrutar el hoy.

4.- Relájate y disfruta: Existe un momento que marcó mi vida, en realidad dos, este año. El primero estuvo directamente relacionado con el 15F, las elecciones de la enmienda marcaron dramáticamente mi vida. Después de un día de lucha, de vivir momentos de tensión, escuchar los resultados; me robaron. Pero en realidad no sólo me robaron mis bienes materiales, sino que también me robaron un poco de esperanza por el país. Al principio pensé que no había sido así, sino hasta el momento en el que me descrubrí sin ganas de levantarme a lucar por el país. El segundo momento: la primera huelga de hambre. Porque con todos los errores que seguro hubo, esos chamos y otro provinciano me hicieron darme cuenta que vale la pena poner el granito de arena mientras estamos en Venezuela. Porque definitvamente nosotros tenemos que ir Pa’ lante.

5.- Por los niños cualquier cosa: Tengo años trabajando en un campamento, pero este año terminé de amar a los niños, de entender que es por ellos (que serán mejor generación que nosotros) que debemos sentarnos y pensar bien las jugadas que hagamos en este gran tablero de ajedrez. Como dice un amigo en su artículo de hoy: “en Venezuela ya no hay tiempo para preguntarnos qué va a pasar sino más bien para decidir qué vamos a hacer” (http://rafabello.blogspot.com)

Los dejo con esa última frase, porque nos toca un año fuerte, porque nos toca tomar decisiones sobre nuestro futuro, porque el año que viene los protagonistas seremos todos los venezolanos que creemos que sí es posible un país mejor, que sí queremos dar lo máximo por Venezuela.

Gracias a todos mis lectores, gracias a todos los que comentan.

Saludos y Feliz año 2010.

Laura.

Navidad Bipolar

Llevo días leyendo en Twitter cómo la gente tiene la capacidad de “despegarse” de los problemas cotidianos del país, al parecer les resulta sencillo. Eso me ha llevado a pensar (sobre todo cuando veo que gente de los partidos hace lo mismo) en que puedo rayar en lo “intensa” por andar siempre hablando de eso. Quienes me conocen saben que no es así.

Es difícil alejarse de una realidad en la que sabemos que día a día mueren cientos de venezolanos, que tenemos gente presa de manera injusta, secuestros, basura, no tenemos luz, ni agua y mucho menos cualquier producto que nos provoque comprar porque sencillamente es caro. Yo no le pido a la gente común y corriente que se olvide de la “navidad”, pero sí les pido que no ignoren el problema como si nada estuviese pasando.

Hace días, un gran amigo me hizo entender el error que cometí mientras ocurría la segunda huelga de hambre cuando le dije que no estaba de acuerdo así que me limité a no opinar. Él me contestó: “peor aún, porque ignoraste algo real que estaba pasando”. Después de unas horas lo entendí.

Sufrimos de algún alto grado de “bipolaridad” en este país, nos quejamos absolutamente de todo lo que pasa, pero tenemos que descansar porque es navidad, o semana santa, carnavales, día de la virgen, etc. Sin embargo, el día que colapsó el sistema de BlackBerries en América Latina fueron más los lloriqueos en Twitter que el día que aprobaron la ley de educación.

Mi llamado nuevamente es a la reflexión, a entender que (sin ton ni son) nuestros problemas los causamos nosotros y los resolveremos nosotros. Es increíble como siempre es culpa de Caldera, de la oposición, del chavismo (estos dos anteriores totalmente abstractos), nunca asumimos la responsabilidad, pero nos quejamos de que el presidente siempre culpa al “imperio” de los males del país.Como decía otra buena amiga: “todos tenemos un Chávez dentro”.

Este país puede salir adelante, tenemos con qué (como dirían en RCTV), pero debemos aprovecharlo para buscar el progreso más allá de las derechas o izquierdas, más allá de los personalismos y protagonismos. Por eso le pido a jóvenes, estudiantes, políticos, señoras en sus casas, chamitos, que no ignoremos una realidad que nos compete, que no sintamos sigamos culpando al otro cuando nosotros tenemos RESPONSABILIDAD de un mejor futuro.

Feliz Navidad, sí, pero también quiero un “Feliz Presente” y eso no lo tendremos si nuestro aporte lo hacemos en horario de oficina de lunes a viernes, porque así no se saca a Venezuela de este desastre. Espero que estas palabras, como siempre, nos ayuden a levantar el ánimo… Porque incluso en los peores días sé que hay un rayito de sol después de la tormenta.

Un día en el metro

Carmen es una muchacha caraqueña de 21 años de edad, está terminando de estudiar en la Universidad Católica Andrés Bello y tiene una beca. Ella vive en los Magallanes de Catia con sus padres y sus dos hermanitos.

Su día comienza a las 6am (eso ya es tarde para algunos hogares caraqueños). Se levanta. Tiene que bañarse con tobito -o totuma-, y eso ha sido así desde que ella lo recuerda. Ayuda a su mamá con el café para arrancar el día con energía. Agarra su morral y se despide de sus papás. Su día está por comenzar.

Son ya las 6:55 a.m. corre para agarrar el carrito, ella reconoce que sale en la peor hora, la hora pico de las mañanas. Pasan tres carritos antes de que ella pueda montarse en uno.

Los mares de gente son impresionantes, día a día escucha las conversaciones de la gente, sus quejas, sus vivencias; sabe quela jornada será larga y espera que el servicio del metro no la alargue. Después de caminar con cuidado, pendiente de todo aquel que se acerca, pues sabe que la pueden robar, entra a la estación del metro para nuevamente hacer colas para el toniquete y para abordar el vagón.

Ya en el anden continúa la travesía, dejar pasar uno cuantos trenes, entrar a empujones en el quinto. Ya son las 7:55 a.m. Debe estar en su destino a las 8:30 a.m. Antes, todo este recorrido lo hacía apenas en 45 min, pero “Caracas se quedó pequeña”, como se lo dijo una señora un día en el metro. La ciudad creció muy rápido y con poca planificación para la cantidad de gente que vive y trabaja acá.

La mezcla de olores, sentimientos, sonidos hacen que Carmen piense que el metro tiene “vida propia”. Por ahí circulan a diario cientos de miles de personas, cada uno con su historia, cada uno con su realidad y en su mundo. Entre frenos y empujones, con breves paradas en los túneles, correr la transferencia, ella llega a su destino: Antímano.

Al pasar el rato, Carmen llega a su universidad, pasa el día asustada por la inseguridad, pero esto no le quita la energía para trabajar, estudiar, ir a la biblioteca, hablar con sus amigas. Se hacen las 8:00 p.m.,  es momento de irse a casa. Carmen camina la pasarela de la UCAB sin poder sacar el celular (baratico por cierto) pues los malandros la pueden robar cuando camine hacia el metro. Una vez adentro respira.

Sin embargo, entre el apuro, el cansacio y la angustia olvidó algo que su mamá le decía todos los días: “Hija, no te montes en el último vagón”. Corre porque suena el pito. Al cerrarse las puertas y recojerse en cabello aparecen ocho tipos con pistolas y bolsas negras. No lo podía creer, pero estaba ocurriendo, un robo masivo al mejor estilo de Hollywood.

En la siguiente estación, con ganas de llorar y sobretodo con muchísima impotencia se baja del metro, los tipos se quedan. Sabe que es injusto, sabe que esto pasa por mil razones, agarra fuerza, lo poco que le dejaron y aborda el próximo metro, en el primer vagón. A pesar de todo esto, la vida debe continuar, ella sigue con esperanzas de que este país puede cambiar y llegar a una Venezuela donde eso no ocurra.

Esta es la historia de miles de venezolanos, en el metro, camionetica, barrio o urbanización. Esto no sólo es culpa de los malos gobiernos, también está en nuestra poca capacidad para ayudar a resolver y prevenir el problema. El próximo año, luchemos más por el país para no seguir preguntándonos: ¿Hasta cuándo?

Por Daniela Ruiz @Druizor

Para quienes vivimos en Caracas, cualquier ocasión y cualquier compañía es buena para guindarse a hablar de los insoportables problemas compartidos. Despotricar de nuestra ciudad lamentablemente se ha vuelto un hábito.

Aprovechando la época decembrina y el llamado a la reconciliación, propongo que cambiemos nuestros cristales ahumados y nos tomemos un momento para considerar lo bueno de esta ciudad; la nuestra.

Si bien el abordaje usual es una crónica de “por qué estamos como estamos” según la teoría de algún sociólogo europeo, citando autores de apellidos impronunciables para exponer una solución a nivel urbanístico, quisiera cambiar un poco ese esquema. Principalmente porque considero que aquí no hay expertos en materia: creo que todos los habitantes de Caracas no sólo conocemos la ciudad, también somos parte de ella; todos somos beneficiarios, víctimas o cómplices del  drama citadino y tenemos propiedad para expresarnos al respecto.

¿Quién mejor que el ciudadano de a pie para hablar de Caracas? En otros tiempos me habría ido a una plaza a recoger opiniones de la gente, pero como estamos en pleno siglo XXI, lo que hice fue abrir mi cuenta de Twitter, una red social en la que más de miles de caraqueños compartimos opiniones a diario,  e inicié una discusión pública virtual. Los participantes me permitieron exponerla en este artículo usando sus respectivos seudónimos (son aquellos que vienen precedidos de un “@” ej. @PedroPerez).Es así como entre diversas opiniones y sentimientos recurrentes, en los 140 caracteres que permite  Twitter recordamos juntos las razones para reconciliarnos con Caracas.

Se sufre pero se goza

A pesar de los comentarios como el de @LaDivinaDiva, quien nos aseguró (un poco en broma, un poco en serio) que seguía en Caracas porque “no le han ofrecido trabajo en New York City”, muchos de nosotros tenemos que admitir que si realmente quisiéramos podríamos irnos, bien al exterior o por lo menos a alguna ciudad tranquila del interior del país. Si seguimos en Caracas es porque, como dice @YimmiCastillo, “realmente no es tan mala”.

Les aseguro que para muchos el irse al interior ni siquiera es una opción. Y es que esa creencia de los hombres de la antigüedad de que vivir en la ciudad es vivir ante los ojos de Dios persiste hasta nuestros días. Con nuestros propios dioses modernos, claro está, pero persiste. Por eso lo demás es “monte y culebra”.

Más allá de esa razón fundamental, muchos de los que participaban en la discusión tuvieron dificultades para puntualizar qué los une a Caracas. Como sabiamente lo supo expresar @ChachoUCV: “todas las maravillas y desventuras de Caracas no caben en 140 caracteres”. Tiene razón, las posibilidades son infinitas. La misma concentración que aparentemente trae tantos problemas, permite la interacción de diversos grupos y actores, creando un valor agregado a la vida urbana; aquí hay de todo.

Como me comentaba @edgarmanuel, en Caracas está “la gente de mas real, los que tocan música en la calle, los que exponen un drama en transporte público” y los kioscos pueden vender “hasta regalos del día de la madre”. Adicionalmente, la dialéctica ciudad-individuo hace de Caracas una realidad inagotable, renovada a cada instante, impredecible. Así tenemos, en palabras de @meleciop, una ciudad “vibrante, metamórfica, multifacética, alternativa, diversa”

La noción intuitiva de que el potencial de la ciudad no está en su infraestructura se reflejó en la discusión, en la que curiosamente nadie mencionó ningún monumento, calle o plaza en particular. Coincidimos en que no son tanto los espacios los que hacen ciudad, sino las personas que se apropian de los espacios; que se sientan en sus plazas y caminan sus calles. No es lo mismo el boulevard camino a la parada, que el boulevard que recorriste de la mano con tu pareja cuando empezaron a salir, o la esquina en la que te encontraste a un amigo que tenías años sin ver. Suena anacrónico, pero son esas pequeñas cosas las que nos salvan de nuestras soledades y le dan un sentido íntimo a nuestra experiencia de ciudad.

En el caso de Caracas, el gran depositario de nuestras añoranzas es el Ávila. El cerro que sirve de fondo al escenario urbano no es visto sólo como un lugar de esparcimiento, sino como una presencia constante en la ciudad entera que nos transmite la paz de la naturaleza en medio del ajetreo citadino. Quienes vivimos en Caracas nos conectamos con el Ávila en un anhelo de armonía.

Elementos como el clima, la variedad gastronómica, el metro y el metrobús también surgieron en la discusión, pero más que exponer la agenda cultural y de entretenimiento, los invito a que si aún no tienen su propia selección de pequeños goces citadinos, salgan a descubrirlo. Diciembre es un buen momento para probar cosas nuevas.

Hagamos ciudad

En Caracas se puede estar tranquilo y, cómo no, ser feliz. Sus problemas pueden ser resueltos. Al fin y al cabo la ciudad es la manifestación de lo que sus habitantes piensan y de cómo se comportan, y mejorará en la medida que seamos mejores ciudadanos. Las cosas pueden cambiar para mejor y Caracas, más que ninguna otra, es una ciudad de oportunidades.

Como haríamos en un momento difícil con nuestra pareja, en vez de pensar en los problemas, recordemos por qué estamos aquí en primer lugar. Pensemos en las cosas buenas. Ahora, desde la experiencia inigualable de vivir en Caracas y con la vista puesta en un futuro lleno de posibilidades, hagamos ciudad.

“Rebelión en la granja”, sí, definitivamente en ese libro pienso cuando escucho al presidente hablar, cuando veo los gastos del gobierno y sobre todo cuando analizo el tema del presupuesto aprobado para el próximo año. Es fácil decirle a los demás qué hacer cuando uno “está” o cree estar por encima de esas leyes.

Es curioso ver, creo yo, como el gobierno nacional habla de racionar la luz, de no consumir productos del imperio, de la guerra, pide “socialismo” pero sin ellos sufrir los males que todo esto implica. Tal como en el libro, este gobierno pretende cambiarnos las reglas del juego poniendo excepciones ficticias y confundiendo a los animales al hacerlos pensar que eso siempre estuvo ahí, sólo que no lo habían notado.

Eso mismo está pasando hoy en día en Venezuela con la aberración de presupuesto aprobado por la Asamblea Nacional en días pasados. Podemos observar, entre otras cosas, lo que se nos presenta en http://nuestropresupuesto2010.blogspot.com, un blog hecho con la finalidad de mostrarle a la gente cómo es que se come el presupuesto del próximo año. Por ejemplo, el gasto presidencial tiene un monto de 3.322.615.068 Bs.F. (5 veces más q el presupuesto de Guárico), mientras que el se le reduce presupuesto a gobernaciones, universidades, seguridad social, y aumenta en otros rangos como seguridad nacional.

¿Absurdo? Depende de la óptica con la que se vea, pues como ya he dicho anteriormente, si te lees “rebelión en la granja” entenderás un poco más de qué va el asunto.

El presupuesto del próximo año junto con los discursos del señor presidente de la República me hace pensar que un tipo de crisis está siendo generada desde allá adentro. La estrategia: cansar y dividir. Ellos, nuevamente están ganando. Sin embargo, aún hay mucha gente valiosa haciendo cosas como para pensar que todo esto está perdido. Mientras esto ocurra, ocupemos espacios y generemos  un lenguaje común estas aberraciones quedarán al descubierto.

Es obvio que el “comunismo” (o como me gusta llamarlo el “chavismo”) es solo para el pueblo, cuando este está representado por los ciudadanos venezolanos que sufrimos la inseguridad, escasez y ahora los apagones, pero no es para el “pueblo” que toma las decisiones y que cadena nacional se reconoce a sí mismo como tal pues representa a la “voluntad popular” de su grupo de venezolanos.

Sé que hoy no he dicho nada nuevo, o por lo menos creo que no estoy diciendo nada nuevo. Pero leí con preocupación a Ledezma diciendo: “con lo ocurrido con Franklin Brito la estrategia del gobierno queda clara”. Mi pregunta fue: ¿No ha estado clara siempre? Pues para aquel que con sentido común lea algunos libros y abra los ojos verá las cosas como son.

Austeridad para el pueblo pendejo, pero para mí (el padre) no, porque debo protegerlos. Tal como el cerdo Snowball (bola de nieve) hacía para explicar porque caminara en dos patas, usaba dinero y tomaba alcohol; tan sólo tres de los “7 mandamientos” que tenían los animales de la granja en el libro de Orwell.

¿Qué nos queda? Llamar las cosas por su nombre, estar conscientes de lo que sucede en Venezuela y sobretodo no abandonar la lucha. Si nos vamos del país, ellos ganan. Si nos rendimos, ellos ganan. Si dividimos, ellos ganan. En esta batalla, debemos ganar los venezolanos que creemos en un país donde realmente todos caben. Pero no con sólo opiniones, sino también con acciones.

… Para poder defenderlos…

Derecho Humano No. 1: Todos hemos nacido libres e iguales…

Derecho humano No. 21: Tenemos derecho a la democracia

¿Quién divide?

Oposición de mi divino tormento, ciudadano de mis lamentos. Aún no lo puedo creer, no hemos aprendido la lección.

En una sociedad normal es sano que nazcan y nazcan nuevas organizaciones, partidos, movimientos, etc., pero también es sano que respetemos la competencia. En Venezuela, desde hace meses, a muchas mesas le tiemblan las “patas” cuando escuchan la palabra “redes”. Han hecho lo posible por desacreditar a muchísimas personas que trabaja ahí. Yo no he hecho lo menos, tengo muchos peros con ese “movimiento”. Al mismo tiempo, mucha gente “casta y pura” ha hecho lo propio para desacreditar a muchos que están se partidos, se olvidan que ellos estuvieron en un alguna vez.

Me llama la atención ver cómo existen dos “unidades” de la “unidad opositora”. Y parece que uno quiere anular al otro sin tomar en cuenta a esa verdadera voluntad de algunas personas que están detrás de todo el Show.

Para algunos partidos políticos el movimiento “voluntad popular” no es más que un conglomerado de gente que se unió para destruirlos a ellos con un discurso de “antipolítica”. Para algunas personas de “voluntad popular” los partidos no son más que Satanás encarnado en Venezuela. Pero, ambos se olvidan que detrás de cada estructura hay un gentío creyendo en ellos, pensando que son la esperanza de este país; ellos sencillamente prefieren atacarse mutuamente (esto sin contar a los chamos del Mov. Estudiantil –en cuanto a la esperanza).

Llevo días pensando (sin descubrir nada nuevo) que comenzaremos a salir de todo este rollo cuando nos podamos sentar realmente en la misma mesa y respetar los acuerdos, cuando podamos entrar en reuniones sin estar cargados de predisposiciones, cuando sepamos que el problema no está en Miraflores sino en cada uno de nosotros. Cuando entremos en una reunión y nuestro ego se quede esperando en la puerta hasta que un día se canse y se largue de nosotros.

Un país no se construye sólo con frases bonitas y muchas tags en Twitter, tampoco se construye con camisitas de colores y discursos elaborados. Se construye con el trabajo de todos los días, no sólo el que se hace en un barrio cuando lo “visitamos”, sino cuando no me como la luz o no me descargo música pirata por internet.

En fin, cuando dejemos de culpar a otro de dividir, de ser mal venezolano, cuando dejemos sólo de acusar al otro (el gobierno incluido) y comencemos a ver a nosotros mismos, a ser autocríticos con nosotros y nuestra actitud, ese día comenzaremos a ver un pequeño cambio en el país. De lo contrario podrá venir Dios a gobernar y su gobierno será igualmente un fracaso, porque la gente seguirá siendo la misma.

Si a ustedes que se hacen llamar “voluntad popular” realmente les interesa eso, entonces no aparten a otros actores que también tienen algo que decir. Y si a ustedes “partidos políticos” les interesa hacer Política en este país, pues a trabajar no a criticar u opinar.

Es sólo una pequeña reflexión, capaz sin sentido, salió en medio del trasnocho de tesis.

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